¿Hacia donde va Rusia? Una mirada a la política interior rusa

Estefanía Anticona
Comisionada de Investigación

Desde la perspectiva de Armando Chaguceda autor del artículo “Miradas sobre la Rusia de Putín” para el lector latinoamericano, Rusia resulta cuando menos, una potencia aún poco escuchada dentro de los medios de comunicación y foros de debate. No obstante, bajo la creciente presencia de “la problemática rusa”- producto de las transformaciones internas del país y de su renovado protagonismo internacional, los cuales la convierten en una potencia de cambio, varios académicos latinoamericanos han iniciado con la tarea de reunir trabajos de investigación que sostengan un conjunto de perspectivas diversas para el abordaje de la historia reciente de la potencia eslava (Meyer 2007: 6). Por todo lo anterior, el presente artículo desarrollará brevemente un análisis de la política interior rusa tomando en cuenta el rol del sistema de partidos políticos y la dinámica del mismo como factor determinante del éxito electoral del putinismo.

La llegada al poder del presidente Vladimir Putin se dio a finales de 1999, a partir del apoyo de la élite rusa, haciendo énfasis en la fracción nacionalista, el sector militar y los servicios de seguridad, de los cuales proviene. Su éxito fue tan determinante que cuando su puesto presidencial fue confirmado por las elecciones del año 2000, este ganó ampliamente desde la primera vuelta (Gutiérrez 2005: 15 ). La dubitativa de algunas élites rusas junto con la percepción de las mismas por concebir a Vladimir Putin como un presidente débil y fácilmente manipulable iría cambiando a lo largo del tiempo. Bajo esta línea, la firmeza de Putin estuvo distinguida desde su primer periódo de gobierno, a partir de la ruptura con el modelo anterior de libre mercado que consentía una carente regulación estatal. Desde este punto, Putin comenzó a conducir la economía siguiendo el modelo asiático, complementado con una participación rectora del Estado en la construcción de la economía de mercado. Con un objetivo como este, resultaba necesario disciplinar al grupo de oligarcas que ejercían presión por imponer sus políticas en el gobierno. En ese sentido, Putin optó por un control riguroso de los mismos, llevando incluso a encarcelar a Mijaíl Khodorovsky, presidente en ese entonces de la compañía petrolera Yuko, a quien Putin terminó encarcelado el mes de octubre de 2003 (2005:13 ). Un acto como éste determinará el comienzo de períodos de gobiernos determinados por un líder político intolerante a la permanencia de una oposición fuerte en el Estado ruso. En razón de ello, resulta relevante ahondar en una temática como la naturaleza del sistema político ruso.

El sistema político ruso
La característica principal que distingue al putinismo, entendido como la ideología y sistema político creado por Vladimir Putin, constituye en un “Estado híbrido”, que cumple las exigencias de la democracia formal- elecciones libres, sistema pluripartidista, libre mercado y libertad de expresión teórica (Milosevich 2013: 11). Sin embargo, bajo la implementación de instituciones “invisibles” tales como el servicio secreto, el control de los medios de comunicación y la permisividad junto con la corrupción, se despliegan elementos que de forma paralela resultan un impedimento para la consolidación de la democracia sustancial (2013:12 ). Conforme al logro de un mejor entendimiento a la naturaleza del sistema político ruso, resulta relevante trasladarse hacia las raíces del actual sistema político, las cuales se encuentran en la actitud de los llamados liberales de los años 90 .El colapso de los comunistas provocó un contexto favorable para que los liberales no distinguieron entre la privatización de las grandes empresas estatales y la corrupción (2013:12). En ese sentido, los miembros de la facción comunista y del servicio secreto fueron los primeros en enriquecerse y de este modo, aunque llegaron a perder el poder como comunistas, lo ganaron como nuevos oligarcas . Bajo un contexto como este, la transición a la democracia fue frustrada en tanto que, a pesar de haberse aplicado medidas económicas de corte liberal, la postura de los comunistas era firme en tanto ellos no tenían interés alguno en crear entidades que colocaran los cimientos del marco institucional en aras a la creación de una verdadera política liberal (2013:12 ). Acontecimientos como estos, claro está darán paso al rechazo de la sociedad rusa al caos y a la corrupción, y será esta parte de la población rusa, la cual ante la necesidad de implementación de reformas en la arena política, direccionará su apoyo al líder Vladimir Putín . Seguidamente, ya con varios años en el poder, se percibe que desde el año 2008, el Kremlin definió al Estado ruso como la democracia soberana, según la propuesta del primer ministro de Rusia. En otras palabras, es considerado como un tipo de “vida política de la sociedad, cuando el gobierno, sus órganos y acciones se eligen, forman y se dirigen exclusivamente por la nación de Rusia en toda su diversidad, para que los ciudadanos y grupos sociales , puedan alcanzar el bienestar material, libertad y justicia. (León 2002:12)”. Bajo ideales como este junto con el crecimiento económico estable implementado por los comienzos del putinismo, Putin sin violar radicalmente la Constitución de 1993, se dedicó a reducir el poder por parte de los gobernadores locales, la libertad de los medios de comunicación independientes, los derechos constitucionales de los ciudadanos y de los partidos políticos independientes (Milosevish 2013: 15). En aras de enfatizar la característica de un régimen político que si bien es cierto en términos formales se distingue como un régimen democrático, emplea por otro lado restricciones a la oposición política y a la mediática, se examinará el rol de los partidos políticos en Rusia.

Los partidos políticos de Rusia
El sistema de partidos ruso hasta la llegada de Putin al poder destacaba por ser un sistema muy fragmentado, flotante y débil. La debilidad de los partidos , y con ellos, el rol de los partidos en la mediación y canalización de las distintas demandas e intereses sociales, es antes que nada resultado del propio diseño institucional que al menos hasta el 2008 los miembros de la elite dirigente no se preocuparon por enmendar. Como primer elemento, debido al desplazamiento de los partidos de instituciones clave del Ejecutivo – como la Presidencia, la propia Administración Presidencial en la mayor parte de su corta historia- y del legislativo- del Consejo de la Federación-, a los que habría que sumar la marginalidad en los ejecutivos y legislativos regionales así como la ausencia de requerimiento formal para pertenecer al gabinete ministerial a la mayor parte de la única institución cuya composición está influida por los partidos: la Duma Estatal (Ruiz y de Andres 2008: 18 ). En efecto de ello, las principales instituciones de decisión política y de la acción estatal no dependen en absoluto de los partidos y estos no han penetrado en ellas. Como segundo elemento, el propio sistema electoral ruso , cuya combinación de un componente proporcional y de reparto uninominal habría jugado en contra del establecimiento de un sistema de partidos eficaz (2008: 18 ).

Bajo la presencia de este marco, Putin identificó la reforma del sistema de partidos como una de los objetivos prioritarios, argumentando tres objetivos específicos: el establecimiento de un sistema de partidos más estable y coherente que permitiera una relación funcional con la Duma, el impedimento del nacionalismo autoritario y separatismo; y finalmente el fortalecimiento de los partidos (2008: 20 ). A pesar de ello, se puede sostener que mientras el primero de ellos no ha sido desmentido por los hechos, el segundo es sustituido por la intención de neutralizar la influencia de intereses regionalista y en lo que respecta al tercer, en su versión más amable ha resultado un mero discurso, escondiendo realmente el verdadero objetivo de fortalecer únicamente a los partidos favorables al Kremlin o directamente creados desde el , por lo que la actividad de la Presidencia ha sido más la de intervención interesada en el sistema de partidos que la del fortalecimiento de los partidos como institución (2008:20). Estas grandes limitaciones pueden ser claramente percibidas desde el lugar de la oposición no oficial rusa, conformada por aquellos partidos que no han conseguido registrarse para participar en las elecciones. En ese sentido, los impedimento para ello se encuentran dentro de las reformas legislativas sobre los partidos políticos, que contemplan la posibilidad de prohibir el registro de un partido por su emblema , su programa o el lenguaje que utiliza. Del mismo modo, se deslindan otro tipo de impedimentos para la oposición oficial, que si bien es cierto los partidos que la conforman gozan de la oportunidad de participar en el sistema pluripartidista , están controlados o influidos por el Gobierno (Milosevich 2015: 18 ). De esta manera el régimen , optando por combinar métodos autoritarios con pseudo democráticos, va a restringir una vez más la competencia política garantizando el poder del partido oficial liderado por Putin.

Conclusión
Una revisión de literatura que hace hincapié en la estructura del sistema de partidos y la injerencia de un líder político como Putin hacia el mismo dan paso a la introducción de las siguientes conclusiones. Un gobierno como el de Putin,en palabras de Eduardo Espitia , “centrado en estabilizar a la convulsionada Rusia poscomunista y en devolverle su status de potencia internacional, no se encontraba interesado en hacer del país una copia de Occidente “(2016: 147). Por otro lado, el presidente Putin optó por desarrollar un ejercicio de la política y del mismo sistema político no con base en los postulados esenciales de la democracia occidental, sino en aquellos elementos que le permitieran la consolidación de su poder mucho más que los gobiernos anteriores y en base a ello este consideró el desarrollo de un ejercicio de la política y del mismo sistema político, no con base en los postulados fundamentales de la democracia occidental sino en aquellos elementos que le permitieran consolidar su poder (2016: 150 ). Con ese objetivo, Putin apelo a los valores tradicionales de la cultura política histórica de Rusia, haciendo énfasis en aspectos como la mano dura, la verticalidad del poder y la representación del hombre fuerte, los cuales fueron elementos útiles en la consecución de sus objetivos (2016: 50 ).

En el marco de las condiciones arriba señaladas y con el propósito de asegurarse una posición de mayor dominio y concentración del poder político, el gobierno Putin llevó a cabo una amplia estrategia de cooptación de todos los sectores políticos, de todas las instituciones políticas y de todos los procesos del ejercicio de la política (2016: 50 ). Acciones como estas le permitieron gobernar e implementar sus iniciativas sin ningún tipo de obstáculo, competencia política o control por parte de las demás ramas del poder público, de los partidos políticos, de la ciudadanía o de otros actores y sin lugar a dudas suponen hasta el dia de hoy un factor determinante para la éxito electoral de Vladimir Putin.

 

Bibliografía

DE ANDRES, Jesús Y RUIZ, Rubén
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